Ideas SOL
En esta sección aparecen desarrolladas distintas reflexiones, elaboradas por un equipo de profesionales, que servirán de ayuda a los adultos interesados en cuestiones como qué libros pueden leer los niños y las niñas según su edad, cómo animar un cuento, libro y televisión, lecturas compartidas y muchas otras.


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Viaje en 'blogo' al mundo de los libros
El Manga, cómic para todos los gustos
Libros de espanto y brinco: el miedo en la literatura infantil
Cada niño es otro niño
Características de los cuentos según la edad y la etapa de desarrollo lector
Cómo ayudar al niño a convertirse en un lector feliz
Cómo elegir libros de literatura infantil
Cómo enseñar a los niños a odiar la lectura
Compartir historias
Compartir las lecturas
Derechos del niño en torno a la lectura
Dos decálogos para disfrutar del potencial de la palabra escrita y de la palabra pronunciada (Primera parte)
Dos decálogos para disfrutar del potencial de la palabra escrita y de la palabra pronunciada (Segunda parte)
El arte de contar cuentos
El valor de la lectura
Escuela y familia. Miradas confluyentes
Estrategias del deseo o trucos para leer
La lectura frente al miedo y otros conflictos
Las pruebas PISA
Lectura compartida en familia
Lectura por edades
Lectura y sentimientos
Lectura – lectura en voz alta – oralización
Lectura: Comenzando a caminar
Lectura: La aventura continúa
Leer para otro
Los mejores especialistas en lectura infantil
Los peligros que acechan
Los videojuegos, una lectura familiar
Orientaciones para leer en familia
Poesía para los que no leen poesía. (Aún)
Por qué y para qué leer o contar cuentos a los niños
Si queremos que a un niño le guste la lectura no deberemos...
Sugerencias para leer mejor en voz alta
¡Hay que leer libros de provecho!
¿El libro y la televisión son enemigos irreconciliables?
¿Por qué leer en voz alta?
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Leídas o contadas, con libro o sin él, de noche o de día, en casa o fuera de ella, por doquier acechan las historias dispuestas a ocupar camas, interiores de salones y cocinas, de coches y otros vehículos, tomando por asalto los oídos y mentes de sus incautos moradores, con la sana intención de acaparar su atención tanto en la vigilia como en el sueño. Atacan a veces como arrulladores susurros, pero también saben presentarse en forma de inquietantes aventuras. Fragmentadas por capítulos o en versión íntegra, ahí están ellas tras recuperar su sonoridad, a conquistar el territorio que media entre el emisor y el receptor con un gran mensaje por bandolera: la literatura.

Cada vez más niños y niñas luchan esforzadamente para convencer a sus padres y madres de que la mejor despedida antes de que el sueño los lleve lejos es arroparles con algún retazo de literatura cantada, contada, comentada o leída. Y es que compartir cuentos y lecturas puede llegar a ser una forma privilegiada de relación entre mayores y pequeños.

Pues aunque esos jóvenes personajillos lo ignoren, intuyen como sólo sabe hacerlo la infancia que la práctica nocturna compartida de estas dos formas de literatura (la oral y la escrita) posee, entre otras cosas, un inmenso poder socializador,  pues ya desde su más tierna edad llevan experimentando que la palabra compartida es casi como un talismán cuyo ejercicio les permitirá sentirse miembros de una comunidad, asegurándose así la conexión con la memoria colectiva.

Y hay que decir que son ya muchos los adultos que se han convencido de sus bondades y día tras día tratan de incorporar la práctica de la narración o la lectura compartida con sus hijos e hijas.

 - Ya estoy listo para irme a la cama, papá. ¿Qué cuento nos vas a contar hoy? 
 
- ¿Qué cuento te apetece hoy, Calvin?

Así empiezan dos de las muchas historietas firmadas por Hill Watterson, el creador de Calvin que el humorista dedica a este imprescindible ritual que reúne a padre e hijo noche tras noche a los pies de la cama  de este último. Y ello, a pesar de que Calvin es un maestro en poner a prueba la paciencia de su esforzado pater familias y en convertirlo en víctima de su insaciable imaginación e hiperactividad.

Quizás la razón de su reiteración consista en que padre e hijo se sienten abrigados por  la voz, esta dama de glorioso pasado, sólido presente y nada incierto futuro y por las historias que tan bien sabe sonorizar. Entre sus acciones más conocidas está la de demostrar con pruebas más que tangibles que es una compañía muy adecuada y especialmente placentera, revelándose como una de las mejores garantías de la cercanía entre unos y otros, de su deseo de hacerse mutua compañía, y de constituirse en recíprocos consejeros y guías.

Reconocer, identificar, recrear mediante la imaginación son los tres principales estadios por los que pasa alguien cada vez que, como sucede con Calvin, recibe una historia. Para el receptor, el primer paso consiste en descodificar lo que ha sido transmitido, interpretar el mensaje interiorizándolo.

Luego, al reconocer aquello de lo que se habla, lo vivirá como algo que se puede compartir, que es común a los demás, que pertenece también a otros individuos. Al aprehender el relato como algo personal y, a la vez, como propio del grupo, no le será difícil al receptor sentirse miembro del grupo formado por los que también han recibido el cuento.

Finalmente, el mensaje recibido es recreado mediante la imaginación del oyente, estableciéndose así una intensa relación entre él y quien cuenta, pues al compás del sonido de su voz y de cuanto va diciendo, se produce una interesante carrera que pone a prueba las hipótesis elaboradas en el transcurso de la recepción del relato, comprobando las posibles coincidencias, etc.

Si bien es cierto que cuando los hijos son pequeños el ritual nocturno de recibir el sueño con un cuento forma parte de las acciones propias de este momento del día, también lo es que al acercarse a la adolescencia éstos prefieren prescindir de esta presencia, pues consideran la noche algo para su uso exclusivo y desean saborear las lecturas a solas. Mas, ¡ay de aquel padre o madre que de por terminada tan deliciosa práctica con la excusa de que el hijo ha crecido y ya tiene edad y suficiente autonomía para adentrarse a solas en la lectura!  Sería como olvidar que la presencia de este ritual constituye un buen refuerzo de los canales de comunicación entre las personas y su reincidencia es un termómetro ideal para medir el estado de las relaciones con los hijos.

Además, cuantos más cuentos contados, cuantas más lecturas en voz alta, más oportunidades tenemos los adultos en convertirnos en transmisores de cultura,  en soportes activos de un saber heredado, que en definitivita es uno de los roles más privilegiados a los que podemos aspirar y que con más pericia nos otorgan nuestros jóvenes compañeros literarios.   

 ¿Qué compartir? 

Mucho hay para compartir.

Para empezar, los cuentos de tradición oral, aquellos que se dejan contar sin apenas pensar. Que no sufran los que no se acuerden muy bien de ellos: algunos se pueden encontrar confortablemente guardados por las páginas de los libros que generosamente vierten su contenido sobre quienes se atreven a penetrar en su interior.

De uno en uno:

El pequeño conejo blanco 
Adaptación de XOSÉ BALLESTEROS 
Pontevedra: Kalandraka, 2006

La bruja rechinadientes 
MEROTO, Tina; QUARELLO, A.C. 
Pontevedra: OQO, 2005

Tragaldabas 
ALBO, Pablo; QUARELLO, A.C. 
Pontevedra: OQO, 2006

Cuentos unidos por un hilo narrativo de nueva creación:

Cuidado con los cuentos de lobos
CHILD, Lauren
Barcelona: Serres, 2000

Quién teme al lobo feroz
CHILD, Lauren
Barcelona: Serres, 2003

Recopilaciones y antologías:

Cuentos completos de Perrault
Madrid: Anaya, 1997

Cuentos de los Hermanos Grimm
Barcelona: Circulo de lectores, 1996

Cuentos de Andersen
Madrid: Anaya, 1999

Cuentos rellenos
BALZOLA, Asun
Madrid: Gaviota, 2000 Cuentos de todos los colores
Barcelona: RBA, 2004

Cuentos de siempre para niñas y niños de hoy
ROS VILANOVA, Roser
Barcelona: Associació de Mestres Rosa Sensat, 2004


Muchos de los libros mencionados en esta lista pertenecen a la familia del álbum, una tipología de libros en los que la ilustración forma parte indestructible del discurso narrativo y que en pleno siglo XXI se define ya como una de las formas más extraordinarias e innovadoras de la literatura contemporánea. Comparten este privilegio con otras historias de reciente creación que pertenecen también a la noble estirpe de la narrativa y que, aunque rompiendo sus fronteras, constituyen un nuevo género llamado álbum y que poco tiempo atrás se situaba entre las artes visuales más que las literarias.

He aquí una pequeña lista de ellas encaminadas a solazar el apetito de pequeños grandes lectores de imágenes y seguir acompañándoles en su imparable afán por crecer y saber más:

Pequeño azul pequeño amarillo
LIONNI, Leo
Kalandraka, 2007

El grillo silencioso
CARLE, Eric
Madrid: Kókinos, 1990

El paseo de un distraído
RODARI, Gianni
Boadilla del Monte (Madrid): SM, 2007

Un león en París
ALEMANGNA, Beatrice
Boadilla del Monte (Madrid): SM, 2007

Frederick
LIONNI, Leo
Pontevedra: Kalandraka, 2007

Nadarín
LIONNI, Leo
Pontevedra: Kalandraka, 2007

Un millón de mariposas
VENDEL, Edgard van de
Arcos de la Frontera (Cádiz): Barbara Fiori Editora, 2007

La composición
SKÁRMETA, Antonio
Caracas: Ekaré, 2000

Ana Frank
POOLE, Josephine
Barcelona: Lumen, 2005

Emigrantes
TAN,Shaun
Arcos de la Frontera (Cádiz): Barbara Fiore, 2007

Los últimos gigantes
PLACE, François
Barcelona: Leopold Blume, 2000


Roser Ros

Ed. Centro Internacional del Libro Infantil y Juvenil, FGSR

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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